Metáforas Negras (selección de poemas)

X

Metáforas Negras (selección de poemas)


Ir a prólogo

II

Yo no seré poesía
ni viento tempestuoso.
No seré poeta porque esa
es la máxima mentira del idioma.
Mis vestidos serán los mismos de siempre.
Mi cama será mi sepultura.
Las flores crecerán tras mi desidia.
El amor se irá,

como tantas otras veces
de mi vida…
No pretendo ser poeta.
Qué mierda haría tratando de ser otros.
Enfrascada en círculos herméticos.
Gritando por estandartes
que nunca fueron míos.
Sentada en un trono
que no me interesa.
Preocupándome por tener un sitio
en la mente ajena…
Cuando ni yo misma recuerdo,
claramente, mis promesas.
No pretendo ser alguien
cuando he bebido Sidra con la Muerte.
Yo vengo desde el fondo del pecado…
No podría vivir en los libros de Historia,
ni en las antologías poéticas,
ni en las clases de Castellano.
Nadie creería en mí.
Sería un espectro hecho mal por otras manos.
Una voz que nunca fue, realmente, mía.
Sería lo que todos quisieron ver:
Una leyenda comprensible
en falsedad de los humanos.
No podría vivir en un doctorado ridículo
de algún famoso literato.
Me daría risa tener que alimentar
la pobre mente de los idiotas.
Me revolcaría en mi tumba
al ver como pierden el tiempo
descifrando mis palabras…
Yo no seré poesía.
Ni poeta.
Prefiero vivir en la mente de los locos.
En el delirio de los insomnes.
En el corazón de los bipolares.
En cada persona del esquizofrénico.
En la mirada sincera del autista.
Convertida en viento.
Convertida en árbol.
Pero
¡No!
Señores…
No seré poeta.
No me alcanza el tiempo ni las ganas
para vivir rodeada de mi misma lengua.
Para levantarme, temprano, en las mañanas
y ver este reflejo cruel
en los rincones de mi casa.
No tengo tiempo…
No me quedan ganas…
Me basta conmigo misma
como para escucharme en otras voces,
mal recitada en otras camas.
No tengo tiempo…
Y no tengo ganas.
Bastante he vivido con mis huesos
como para ser tema de tertulias
en salones de esmeralda.
No señores.
Yo no tengo ganas.
Dejen a esta ilusa contar hormigas
por las tardes.
Los duendes recogerán todo despojo,
ellos se encargarán de mi cadáver.
No quiero ser la carga de los vivos.
No quiero ser molestia para nadie.
Déjenme contar hormigas.
Seré feliz intoxicándome de cifras…
Y no traten de decir que soy poeta,
el viento siempre trae mis verdades.
Prefiero ser maldita
o cualquier apelativo conveniente;
pero no me entreguen galas que no quiero.
Maldición.
Confusión.
Crucifixión.
Maldición seré
para todo aquel que me recuerde,
se llenarán de mariposas blancas
sus mañanas.
Sonreirán como idiotas
creyendo en la fidelidad de mis palabras.
Soñarán conmigo… me verán con alas,
con el encanto de un vampiro,
con la profundidad de mi voz
susurrando conjuros malhadados.
Seré la brisa de suspiros y de encantos.
Seré cualquier cosa que deseen.
Menos poesía en otros labios.

 

III

La poesía…
Tanto me han hablado de metáforas
en estos días…
Tanto me han hablado de rimas, de décimas,
de figuras literarias.
La poesía…
La poesía no sirve.
La poesía no dice.
La poesía no llega a tus oídos,
ni a tu entendimiento,
ni a tus ganas.
La poesía duerme en un libro que nadie abre. Añejándose.
Perdiéndose en la tinta.
La poesía no es capaz de vivir por sí misma.
Ser poeta es la máxima pérdida de tiempo.
Es la forma más ridícula de enfrentarse al otro.
Hacer poesía cansa.
Agobia.
Maltrata el alma.
Seca el cerebro…
Ser poeta no es ninguna maravilla.
Ser poeta es un estigma
innecesario en estos tiempos.
De qué me sirve el poder de la palabra
si me rodeo de sordos.
De qué me sirve la rima… si no bailas.
De qué me sirve una buena metáfora…
Si no provoca un beso.
De qué me sirve un retruécano,
un hipérbaton
si tú estás igual de lejos.
La poesía nunca te traerá a mis manos.
No te hará sentir piedad, ni amor, ni miedo…
Porque es mía…
Y nada vale.
No tiene el peso de la voz
de una poeta consagrada;
pero está escrita con sangre.
No tiene la exquisita forma
de una métrica perfecta;
pero es mi voz perdida.
La poesía…
La poesía me da risa y me da náuseas.
La poesía… no sirve para nada.

“CREDO”

Estoy maldita.
Para poder entregarme a tu besos.

Bajé al infierno
al tercer día resucité de entre los muertos;
pero no quiero sentarme
ni a diestra ni a siniestra
de Dios Padre Todopoderoso.

He tenido que recorrer la miseria de mis días.
Nacer, morir y resucitar.

Para poder mirarte.
Lavar mis ropas.
Matar mis mentiras.
Creer en mis palabras.
Entregarme a tus deseos.

Bajé al infierno
al tercer día resucité de entre los muertos.
Dios no me quiere ni a diestra ni a siniestra.
Condenada a tus ojos ciertos,
a la pérdida constante de mi orgullo.
A pronunciar tu nombre…
sabiendo que prefiero demonios, ángeles caídos, vampiros y cuervos.
Condenada al enamoramiento absurdo
que tanto detesto.
Dios me hizo una mujer libre
y confinó mi libertad a la tibieza agobiante
de tu sexo.

Dios te hizo malditamente bello
para lograr que mi alma de unicornio
deje de causar delirios y tormentos.

Hubiese preferido una tumba.
Ser crucificada en invertidas cruces de silencio.
Yacer en el fuego azul de mi propio infierno.
Suicidio, locura o sufrimientos.
Condenada al enamoramiento infame,
a pronunciar tu nombre como si fuese la oración que redime los lamentos.

Un día olvidaré mis manos inertes,
frías piedras en la noche del desierto,
para volcarme en tu nombre de ángel
y ser la parte amarga de tus huesos.

De tanto amarte en mi nefasta conciencia
un día olvidaré que soy de piedra
y bajaré al infierno de tu mano;
pero no habrá ni tercer día,
ni resurrección…
ni otra maldita condena.
Hubiese preferido una tumba.
Una cruz negra.
Pero el Dios que maldijo mis voces
me dio un corazón de niña,
una voz de poeta.
Un hombre que será mi amor, mi carcelero.
Inspiración constante.
Muerte eterna.
La sombra que me sigue.
Mi otro yo.
Mi absolución.
El perdón de todos mis pecados.
Mi obscuridad, mi propia tumba y mi veneno.

Creo en la sangre y el pecado,
en los ángeles caídos,
en el fuego azul de cada infierno.
Creo en el amor que me derrumba,
en Lucifer que me gobierna,
en la maldición de los recuerdos
y en la muerte eterna… Amén.

Compartir

Entradas similares post

X

¡Sin comentarios aún!

Deja tu comentario, tus datos están seguros

Leave a Comment

X

Welcome to demons from another kingdoms